
Desde pequeño has sido adiestrado para ejercer la repetición. Lavarte los dientes, calzarte y vestirte, comer a las mismas horas, dormirte en el mismo tramo de la noche tumbado en el mismo lado de la cama, etcétera, etcétera, etcétera.
Lo que empezó siendo un aprendizaje de hábitos sanos y en el fondo prácticos, termina instalando en ti una manía: vivir en rutina. Hacer siempre las mismas cosas. Relacionarte casi siempre con la misma gente. Comer el mismo tipo de comida. Hablar de lo mismo una y otra vez. Pensar de modo parecido sobre asuntos enormes o pequeños. Pasar por las mismas calles, ir a los mismos sitios y siempre a la misma hora.
La repetición es un fenómeno interesante porque genera una alucinación colectiva: creer que existen los lunes, cuando en realidad no hay un sólo día igual. Creer que existen los movimientos, cuando en verdad cada gesto de tu cuerpo es distinto y único. Creer que existen las relaciones, cuando obviamente ninguna relación es igual a otra, e incluso una misma relación no tiene ni un sólo minuto idéntico al anterior.
La repetición no existe
La repetición es físicamente imposible. E incluso a menudo no es ni siquiera deseable. Estudios realizados en los últimos años indican que la memoria de aprendizaje se acrecienta y estimula cuando se produce la novedad. El sistema nervioso vegetativo tiende a empeorar cuando se le somete siempre al mismo tipo de estímulo.
El deseo por las cosas, las actividades, las personas, no se renuevan a menos que nos aventuremos en lo distinto. Todos los sistemas fisiológicos sufren con la repetición. Incluso entrenar siempre del mismo modo un deporte conduce inexcusablemente a las lesiones. Si vives una vida de rutinas, vives una vida contra tu cuerpo. En realidad, es probable que la sensación que tengas es que no estás viviendo en absoluto. La realidad es que la repetición no existe. Es un espejismo. La realidad es que lo que creíamos real es otra cosa. ¿Estamos preparados para esa “otra cosa”? ¿Estás preparado para lo real?
Carlos Quesada, quiropráctico
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