
Nosotros nos contagiamos de emociones tanto agradables como desagradables. En estos momentos de desajuste, incertidumbre y cambio de rutina mundial es natural que nuestra atención se dirija a ello y que sintamos emociones desagradables como ansiedad, miedo preocupación, soledad, enfado, desesperación, etc. Pero ¿qué pasaría si además de estas emociones intentamos practicar la esperanza, confianza, agradecimiento, paciencia, serenidad y calma? ¡Si tú lo practicas, los demás se contagian y la intensidad de las emociones desagradables disminuye! Con las emociones agradables de nuestro lado podemos tomar mejores decisiones, afrontar los desajustes actuales con serenidad, unión y creatividad.
Desde Sínia te proponemos un juego:
Tómate unos minutos, respira profundamente, y pregúntate ¿cómo me siento?, ¿cómo me quiero sentir?, ¿qué puedo hacer para que, en mis circunstancias actuales, pueda sentirme como me gustaría? ¡Atrévete a hacerlo! Lo genial de esto es que ¡TODO SUMA!
Escuchar música, dar gracias a alguien de corazón, disfrutar conscientemente de tu bebida favorita, contemplar a la familia, apoyar a alguien, pedir apoyo, jugar, dar calma, escribir, dibujar, leer, probar una actividad que nunca he realizado, cantar, bailar, sentir mi cuerpo, estirar mi cuerpo, pensar que hay mucha gente aportando su granito de arena para que las cosas fluyan y mejoren, reconectar con nuestro propósito interno, las opciones son realmente infinitas.
Cuéntanos, ¿cómo te sientes?, ¿cómo te quieres sentir?, ¿de qué quieres contagiar?, ¿qué probarás para sentirte así? Tu comentario es muy importante y puede dar ideas a otras personas. Compártelo en nuestras redes sociales: @sinia_institutbenestar
¡Contagiémonos de emociones agradables!
Gabriela Rangel, psicóloga